Allá van los caracoliños

"Imos à procura dum sonho,
tentaremo-lo conseguir,a magia está do nosso lado"

Magín Blanco para A nena e o Grilo
- Todos somos capitáns -


Querido diario, ya pronto acaba nuestra estancia luguesa, no sin pena, pero es ya una necesidad urgente el cerrar esta etapa que abrimos en septiembre de 2014 contando que serían tres meses y que se han convertido en casi tres años. Y han sido unos años intensos, de un aprendizaje bestial, de muchísimas cosas buenas pese a todo y de conocer a personas preciosas con las que hemos compartido momentos inolvidables y que ya siempre estarán con nosotros. Sí, el balance final es positivo pero nos hemos sentido atrapados en muchos momentos.

Este mes dejamos el piso y he de confesar que todavía no me lo creo, estas últimas semanas se han intensificado los sueños con "el lobo", el miedo a que me vuelva a atrapar y nos impida marchar se hace más presente cuando la conciencia está despistada y sé que durante años un cordón seguirá atándome a Lugo, trayéndome a las revisiones, manteniéndome conectada a "esa" realidad





No me dán miedo las mudanzas, no sé ya cuántas hemos hecho, pero inevitablemente siempre es una situación estresante: recoger, empaquetar, dejar la casa como la encontramos,... me he mudado en momentos muy raros, como aquella vez que lo hicimos el mismo día que recibí quimioterapia, pero lo que nunca había probado es operarme días antes de una mudanza, combinarla con una operación quirúrgica hace que se vuelva una experiencia terrible. Estrés y miedo en comandita.


"Me corto el pelo una y otra vez,
¡me quiero defender!
Dame mi alma y déjame en paz,
quiero intentar no volver a caer.
Pequeñas tretas para continuar en la brecha"


El último de la fila
- Insurrección -

El ruido en mi cabeza es ensordecedor, por el día voy medio manteniéndolo a raya, me emociono con facilidad eso sí, pero las noches son un sinfín de sueños alimentando o liberando el miedo. He entrado casi 10 veces en quirófano en esta vida, pero no me acostumbro. Ocupo la mente en el trabajo, pero lo que realmente me gustaría es pasar este mes bailando como aquel año que pasé entre quimio y conciertos.



Y en un intento vano de acallar el ruido de mi cabeza corro presta a exposiciones varias, documentales, visitas arqueológicas... y machaco el cuerpo físicamente en esta huerta mía que ha de crecer sin agua y que poco importa si me alimenta el cuerpo, pues ya me dá alimento para el espíritu con una increíble banda sonora en la que interviene el cuco, el pico real y los ladridos del corzo acompañados de los golpes del sacho.






"Voa, voa, paxariño
bate forte as tuas às,
tes que deixar o niño
e comezar a voar"

Magín Blanco para  o
libro As aves
- Voa paxariño -

Y así ando, totalmente desconectada del mundo, ahogada por este ruido que me tiene atrapada.
Pronto, pronto vestiremos nuestras plumas y volveremos a volar.